Vivimos en zona sísmica, de ahí la necesidad de aprender a contender con ese riesgo


  • Expertos imparten Diplomado en Análisis y Diseño Estructural, único en el país

POR JUAN MANUEL TIRADO JUÁREZ

Una vez hecho el recuento de los daños ocurridos a raíz del sismo del pasado 19 de septiembre, es necesario reflexionar sobre diversos temas que se entrelazan, como el no perder de vista que los inmuebles que afortunadamente no resultaron afectados en esta ocasión, acumulan esfuerzos en sus estructuras por varias décadas, por lo que es necesario tomar medidas para que sigan siendo seguros. Por otro lado, los estragos ocasionados en poblaciones del estado de Morelos, permitieron advertir que la construcción sin consulta profesional no resistió los embates del movimiento de las placas tectónicas.

         Los anteriores temas surgieron durante la entrevista sostenida con los doctores Luciano Roberto Fernández Sola, Tiziano Perea Olvera y Hans Israel Archundia Aranda, adscritos al Departamento de Materiales de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería de la UAM Azcapotzalco, y responsables del Diplomado en Análisis y Diseño Estructural. El interés por esos temas se ha acrecentado entre los profesionistas del ramo de la ingeniería civil, la arquitectura y la construcción, pues muchos se han acercado a estos especialistas para inscribirse a ese Diplomado, que por su plantilla docente de calidad, módulos que ofrece y la versatilidad de sus cursos, lo hacen único en nuestro país.

           A más de un mes de ocurrido el terremoto, desde el punto de vista de la ingeniería estructural se ha podido observar que las edificaciones en esta capital en general se comportaron con solvencia, aunque sí hubo daños en varias zonas de la urbe. Pero en Morelos y en otras entidades se registraron colapsos en ciudades y pueblos. Esto fue una llamada de atención para que los expertos desplieguen sus esfuerzos a fin de reducir esa vulnerabilidad en zonas donde es común la autoconstrucción rudimentaria, apuntó Fernández Sola.

         Además, asegura el especialista, se presentan otros retos: si bien los expertos siguen apuntando a la innovación y al desarrollo de técnicas novedosas que ya se aplican en las nuevas construcciones, la interrogante es qué hacer con las construcciones más antiguas y cómo hacerlas menos vulnerables, ya que el cúmulo de esfuerzos y daños las podrían impactar en sismos por venir. Hacer que una edificación antigua cumpla con las normativas más recientes implica altos costos, incluso, igual que hacerlo de nuevo.

         La situación es complicada pues, por ejemplo, en un condominio a veces hay desencuentros entre los condóminos para cubrir gastos menores —como la vigilancia o la limpieza—, así que no es fácil que paguen montos de varios cientos de miles de pesos para hacer más seguro al edificio donde viven, dijo. Pensar en contar con apoyo gubernamental también implica dificultades pues no habría recursos que alcanzaran para realizar acciones en todas las edificaciones. Avanzar hacia la búsqueda de soluciones no es una cuestión meramente técnica, de ingeniería estructural, sino que “abarca aspectos sociales y económicos”, entre otros. Considera que las personas que piensan adquirir una vivienda deberían preguntar también por las cuestiones estructurales, por la calidad de las construcciones y, si pueden, acompañarse de un experto para que revise el inmueble.

Fotografía: Iván Osorio Ávila. Brigadista UAM-A

        Conocedor de los estragos que sufrieron poblaciones enteras del estado de Morelos, Archundia Aranda asevera que ocurrieron tanto por lo extraordinario del fenómeno —el choque intraplacas tectónicas— como por las limitaciones de las construcciones que no siguen algún diseño antisísmico, pues no se tenían antecedentes de temblores tan fuertes. Ahora, es necesario ahondar en lo que pasó, investigar los daños y revisar las construcciones y los materiales empleados, para poder hacer recomendaciones. Incluso, subraya, resultaron afectados templos y conventos que no habían sufrido daños a través de los siglos; de ahí que es necesario realizar esfuerzos colectivos entre expertos, autoridades y sociedad, para atender la situación. Por lo pronto, los tres expertos de la UAM dictarán conferencias para abordar la problemática.

         Pasada la emergencia, reflexiona, no se debe dejar en el olvido lo ocurrido, los actores sociales deben estar atentos. La academia aportará sus investigaciones para contribuir a que esos fenómenos no vuelvan a sorprendernos sin estar más preparados para contender con ellos.

          Los sismos recientes dejaron información valiosa pues permitieron observar el comportamiento de las estructuras y así analizar cómo hacerlas más resistentes y seguras. Por ejemplo, se apreció que el embate sufrido por la UAM Xochimilco fue de casi el doble que el recibido por la Unidad Azcapotzalco, apuntó el doctor Perea Olvera. Recordó que como resultado del ocurrido en 1985, se impulsó un proyecto de evaluación de los edificios de la Metropolitana, y de éste se detonó un programa de reforzamiento que inició con los más afectados. Respecto a los inmuebles de la capital que quedaron dañados hace 32 años y que tenían hasta orden judicial para ser reforzados, no se puede asegurar que los responsables cumplieran su tarea, subraya.

Un diplomado de calidad y único en el país

Desde hace tiempo, los profesores del Área de Estructuras del Departamento de Materiales que imparten materias, tanto a nivel licenciatura como en el posgrado de Ingeniería Estructural, se dieron a la tarea de perfilar el Diplomado en Análisis y Diseño Estructural, con la finalidad de presentar una excelente oferta académica a los profesionistas involucrados en el sector de la construcción que requieran actualización, a quienes pretenden adentrarse en el diseño de estructuras y a los que desean reforzar sus conocimientos. Así, desde el 2014 se ofrecen sesiones sabatinas —de abril a diciembre—, con la colaboración de profesores del citado Departamento, apoyados con expertos calificados.

         Este programa ha tenido gran aceptación, lo que motiva a los organizadores a ampliar la matrícula para permitir el ingreso a más alumnos —algunos, provenientes del interior de la república—, y ofrecerles la oportunidad de sumarse al proyecto, apunta Fernández Sola, impulsor del diplomado.

         Un gran atractivo para los solicitantes es el temario, que se ofrece en doce módulos optativos; los usuarios los acomodan acorde a su interés. Los responsables se han esforzado por preparar un programa de calidad que ofrezca actualización profesional. La ingeniería estructural se mueve rápidamente y los avances tecnológicos son cotidianos; de ahí la pertinencia de que los profesionistas egresados hace varios años se pongan al día. El experto aconseja a los interesados estar atentos a la convocatoria, que se publica a principios de año para empezar actividades alrededor de abril.

         Entre los temas desarrollados en los módulos están: diseño de cimentaciones, de estructuras de acero, de concreto y de puentes; resistencia de materiales y acciones de diseño, entre otros, además de criterios de estructuración sísmica, informa Archundia Aranda, actual coordinador del Diplomado.

         Sobre la valía de este curso, resalta que si bien hay programas que se ofrecen en otras instituciones o a través de sociedades de profesionistas, el de la UAM Azcapotzalco tiene la ventaja de la continuidad, además de que cubre diversos temas de ingeniería estructural, se ofrece en un mismo espacio y cuenta con la participación de instructores de calidad, la mayoría de ellos con estudios de doctorado.

         Perea Olvera —integrante del Comité de Normas de Acero y participante en la elaboración de los reglamentos de construcciones— resalta que el Diplomado es una alternativa a la maestría y al doctorado en Ingeniería Estructural que se ofertan en esta Unidad, pues no requiere de tiempo completo durante toda la semana; hay personas que lo han tomado como preparación para el posgrado.

         En torno a la plantilla, compuesta en su mayoría por los profesores del Área de Estructuras, resalta la colaboración de especialistas externos, “de los mejores del país”, como el doctor Ulises Mena, experto en ingeniería sísmica; el doctor Eduardo Vidal, sobresaliente en el ámbito de la patología del concreto, y el doctor Darío Rivera, con renombre en el ámbito de la construcción de puentes.

         Para tener en operación el Diplomado cuentan con el apoyo de la Sección de Educación Continua de la Coordinación de Vinculación. El proyecto está apegado a los lineamientos de la División de CBI en la materia, en consonancia con el Reglamento de Diplomados de la Unidad, y está validado por el Consejo Divisional de CBI. Para mayores informes se puede consultar la página http://www.dade.uam.mx.

Anuncios

Acerca de alephUAM_A

Sección de Información y Divulgación, UAM Acapotzalco
Esta entrada fue publicada en Notas Preliminares Aleph y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s