El calor en un vagón del Metro puede ser equivalente a tener 200 focos de 130 watts encendidos


  • Proponen novedoso sistema de ventilación en ese medio de transporte

  • Humberto González Bravo obtuvo el Premio de Innovación Tecnológica Juan Manuel Ramírez Carazo

POR JUAN MANUEL TIRADO JUÁREZ

Cualquier día en las denominadas horas pico, los vagones del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro van atestados –con cerca de 200 personas en cada uno— y el efecto de la somnolencia es tangible; además, la temperatura puede elevarse hasta los 38 grados en verano. Lo sorprendente es que tales niveles de calor se alcanzan en unos cuantos segundos, por lo que se han colocado ventiladores en la parte superior que no han sido de mucha utilidad, pues sólo mueven el aire caliente al interior del vagón.

Cabe señalar que cada persona emite, en promedio, un nivel de energía similar al de un foco de 130 watts. Resulta difícil imaginar que la gente viaja en el equivalente a un vagón iluminado con más de 200 focos de esa potencia, percibiendo olores desagradables y padeciendo el enrarecimiento del oxígeno.

En el Laboratorio de Refrigeración y Fenómenos del Transporte y Energías Renovables, el profesor de la UAM Azcapotzalco, maestro Humberto González Bravo, junto con el doctor Rubén Dorantes Rodríguez y el apoyo de los alumnos de licenciatura Marco Antonio Vigueras Cabrera y Roberto Moreno Soriano, se dio a la tarea de perfilar una solución para que los vagones cuenten con una ventilación adecuada que reduzca la temperatura y renueve el aire

El experto en energía —quien ha venido trabajando en diversos proyectos encaminados a utilizar de manera eficiente las fuentes energéticas convencionales y a explorar las vetas que ofrecen las renovables— asegura que cuando tenemos un espacio caliente, lo inmediato es abrir la puerta o la ventana para que el aire fresco entre, ventile y refresque, pero si no se cuenta con esa opción, hay que buscar otras. Alentado por la cuarta edición del Premio de Innovación Tecnológica Ingeniero Juan Manuel Ramírez Carazo, para el Desarrollo de Proyectos con Aplicación a ese sistema de transporte, con su grupo de colaboradores se dio a la tarea de analizar cómo es que los ventiladores ubicados en la parte superior de los vagones recirculan el aire al interior y casi no expulsan el aire caliente al exterior. El problema podría enfrentarse haciendo un manejo adecuado de la extracción del aire, no inyectarlo sino expulsándolo, aseguró.

Encontraron que en las hora pico, cuando los trenes del transporte subterráneo van repletos, la temperatura sube en segundos de 25 a 37 grados centígrados, lo que se agrava porque al interior el aire se vicia y el encierro provoca somnolencia al verse disminuida la cantidad de oxígeno por la respiración de decenas de personas. Cuando el tren arriba a las estaciones y abre las puertas, el aire se renueva un poco pero no es suficiente y otra vez, en cuestión de segundos vuelve a aumentar el calor.

Esa situación representó una buena oportunidad para poner en práctica los temas vistos en clase y desarrollar tecnología innovadora propia, tal como lo hacen en cualquier parte del mundo, pese a las abismales diferencias que existen en cuestión de recursos económicos dirigidos a la investigación científica.

Así, el equipo encabezado por Humberto González —licenciado en Ingeniería Mecánica y Sistemas Energéticos por la Universidad La Salle y maestro en Energía por la UNAM— se dio a la tarea de elaborar el proyecto denominado Uso adecuado de extractores como medio de control de temperatura en los vagones del metro, que consiste en hacer modificaciones mínimas para que el ventilador, en lugar de impulsar el aire caliente, lo aspire y lo saqué del lugar, haciendo que funcione como un extractor con modificaciones en las aspas, variando así el sentido del giro para aspirar por el centro y expulsar el aire caliente por los costados, abundó.

Como en el piso el aire es más fresco y a medida que asciende se va calentando, la intención es meter aire (previamente filtrado para evitar polvo, olores y el calor de la tracción del vehículo) por rejillas colocadas en los costados de la parte inferior del vagón. No se tendría que recurrir a mayor gasto de energía ni a implementar procedimientos costosos, dijo. En lo único que se emplearía energía sería en el extractor, explica, pero mucho menos que la utilizada por los mini splits instalados en los trenes de la llamada “Línea dorada”, señaló. Con los extractores, calculó, se consumiría en promedio tres kilowatts por vagón, a diferencia de los 36 de los vagones de la línea 12.

El grupo continuará su investigación durante un año: cumplido ese plazo, se pondrá a consideración de las autoridades del Metro. Durante ese tiempo, adelanta, harán experimentos para ver la simulación del comportamiento del aire, la carga térmica —la energía que disipan los usuarios—, los intercambios del calor con los medios externos, los cálculos sobre lo que sucede tanto al interior como al exterior del vagón, así como crear el diseño de los extractores para presentarlo en su momento. También tiene contemplado patentar su iniciativa.

Relevantes iniciativas en materia energética

Durante la entrevista sostenida con aleph, González Bravo refirió que en el Área de Termofluidos, del Departamento de Energía de la División de CBI, trabaja distintas líneas de investigación, entre éstas, el ahorro y uso eficiente de la energía, diagnósticos energéticos y sistemas de enfriamiento tanto convencionales —que usan energía eléctrica— como los que emplean energía solar térmica.

En otra dirección, comentó que hacen indagaciones en torno a un refrigerador alimentado por un tanque de gas LP. Asimismo, han trabajado con sistemas térmicos de enfriamiento, para ahorrar energía en los refrigeradores caseros y en calentadores solares. Han desarrollado recubrimientos para forrar los absorbedores de esos calentadores a fin de que mantengan el agua caliente por más tiempo. Esa innovación, complementa, también se estará probando en breve en calentadores de aire.

El experto instó a que se cuide el gasto energético en los hogares: hay que desconectar los aparatos que no se usan —televisores, consolas de video y monitores, entre otros—; los reguladores y no break siempre están gastando electricidad aun cuando están apagados, subrayó. Tales consumos se traducen en gastos energéticos y económicos, concluyó.

Anuncios

Acerca de alephUAM_A

Sección de Información y Divulgación, UAM Acapotzalco
Esta entrada fue publicada en Notas Preliminares Aleph y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s