Niños acuden a la UAM Azcapotzalco a disfrutar de Don Quijote de la Mancha


POR MARÍA GUADALUPE SALAZAR MONDRAGÓN

Recientemente, la comunidad de la UAM-A fue sorprendida por la presentación de un cuentacuentos caracterizado como Don Quijote de la Mancha, quien demostró sus habilidades ante una buena cantidad de menores —llevados por sus papás, la mayoría trabajadores de la citada Unidad—, convocados por la Coordinación de Extensión Universitaria (CEU), a través de la Sección de Actividades Culturales (SAC), como parte de su programa Viernes de niños. Los pequeños asistieron movidos por la curiosidad de conocer a este artista que conformó Maniobrije, agrupación de narradores que rescatan la tradición oral, la cual goza de gran popularidad porque sus integrantes han actuado en diversos foros de cultura y ferias de libros.

          La divertida función del narrador Emmanuel Bonilla logró que, además de los infantes, varios universitarios se conglomeraran alrededor de la Plaza de la Cultura donde se llevó a cabo. Con ella se inició el citado programa, el cual se llevará a cabo los últimos viernes de cada mes y en el quel participarán otros artistas que interactuarán con los menores. “Don Quijote de la Mancha” relató pasajes de esta obra clásica e intercaló, de manera amena, comentarios relacionados con el contexto actual.

            Diseñador gráfico de profesión, de padre ebanista y madre profesora de primaria, Bonilla —en entrevista para aleph— detalló cómo creó a sus personajes con la orientación pedagógica de su mamá, que desde la infancia le enseñó a hacer juguetes y títeres de cartón. Su padre lo instruyó en la tarea artesanal, con la que aprendió a hacer máscaras, recurso del cual se vale para sus presentaciones. Su habilidad actoral la empezó a desarrollar en un taller de teatro que tomó en la preparatoria.

            Cuando realizaba su servicio social como diseñador en el Museo Nacional de Antropología e Historia, empezó como narrador de tradición oral para hacer frente a un desafío le encomendaron: explicar a niños en situación de calle y a los hijos de los trabajadores del museo —reunidos en un mismo grupo—, el legado arqueológico de los pueblos de Mesoamérica albergado en cada una de las salas del recinto.

            Con el objetivo de ganarse su confianza, integrarlos, despertar el interés y que verdaderamente aprendieran la riqueza cultural que guarda este museo, Emmanuel decidió crear un par de personajes y caracterizarlos con máscaras. Uno de ellos, “El nahual”, aún relata leyendas y tradiciones de carácter popular.

            De la experiencia en Antropología —que resultó exitosa y se repitió en varias ocasiones— pasó a la narrativa, compartida con otros cuentacuentos en diferentes espacios y actos literarios.

            Fue entonces que decidió asumir esta labor como su vocación y crear la agrupación Maniobrije, explicó. En ésta se han conjuntado talentos y esfuerzos para difundir no sólo relatos ancestrales, como las leyendas de La llorona o El jinete sin cabeza, sino, además, realizar adaptaciones de la literatura clásica para darlas a conocer en los recintos populares donde es invitado.

            El desafío ahora es mayor, pues en cualquier recinto público en el que se presente, pretende rescatar a niños, jóvenes y adultos de la desinformación; para lograrlo utiliza a “El nahual”, con la caracterización de un luchador que rescata cuentos y relatos de escritores hispanoamericanos. Subrayó que escribe sus guiones con cuidado, rescatando lo más significativo de los pasajes históricos de las obras literarias. Asimismo, elabora materiales didácticos y comparte su ingenio para crear máscaras y personajes con niños, jóvenes y adultos.

            El personaje del Quijote, explicó, lo formó para participar en la Feria del Libro en la cual se rindió homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra por el 400 aniversario de su natalicio; le dio vida en el pasaje referente a los molinos de viento.

          “El ahijado de la muerte” y “El catrín” son otros personajes con líneas narrativas diferentes que diseñó con la intención de recordar el Día de Muertos. Así también creó a “El diablito que se quedó sin pastorela”, con el que se presenta en la época navideña.

            En próximas fechas, Emmanuel Bonilla se presentará en el Palacio del Arzobispado para relatar, como el “Capitán Nemo”, algunos fragmentos de la obra de Julio Verne, Veinte mil leguas de viaje submarino.

Anuncios

Acerca de alephUAM_A

Sección de Información y Divulgación, UAM Acapotzalco
Esta entrada fue publicada en Notas Preliminares Aleph y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s